Lomo curado Embutidos Ortiz

Lomo: saludable y con muchas opciones en la mesa

El lomo curado se diferencia del resto de los embutidos en que es una pieza que se introduce entera en la tripa natural que utiliza Embutidos Ortiz. Ni se mezcla con otros tipos de carne o grasas, ni con especias y ni siquiera se pica. Únicamente, y no en todos los casos, se adoba con un poco de pimentón y se procede a su curado de la manera más natural.

El lomo curado es una excelente fuente de proteínas debido a su alto contenido protéico muy superior a los de otro tipo de carne o embutido. Por eso, se recomienda especialmente su consumo a los niños, las mujeres embarazadas y personas mayores que no consumen especialmente mucha carne.

¿Pero cuántas maneras hay de consumir un lomo curado rico rico como el de Embutidos Ortiz? Pues más de las que parece.

BOCADILLO TRADICIONAL

Por supuesto, no podía faltar esta opción, pero que vayamos a poner unas buenas lonchas de lomo entre pan y pan no quiere decir que el conjunto quede soso y desangelado. La imaginación no tiene límites a la hora de adornar tan ilustre bocado. Unas lonchas de tomate natural acompañan perfectamente al lomo, junto a un pequeño riego de aceite de oliva virgen extra, por ejemplo.

El lomo combina también a la perfección con un queso suave y cremoso que puede haberse pasado antes por un pequeño horno o una salamandra. Un queso semicurado de oveja o de cabra será perfecto y unas finas hierbas entre el lomo y el queso contribuirán a ensalzar su sabor. Un toque de pimienta también le irá de maravilla.

No combina mal tampoco el lomo con unos pequeños pimientos verdes fritos al estilo Gernika.

EN PLATO CORTADO EN FINAS LONCHAS

Tradicional forma de consumo acompañado cómo no de un pan casero o artesano o si lo prefiere los típicos picos de pan. Más adelante les daremos unas opciones para maridar con un buen vino.

A MODO DE CARPACCIO

Ya que estamos consumiéndolo en plato, les mostramos otra opción algo más sofisticada: cortarlo en las lonchas más finas que se pueda y aderazarlo como si fuera un carpaccio. Ideal para cuando el lomo está fresco y justamente curado. Al plato, sólo hay que añadirle un poco de queso parmesano rallado por encima, aceite de oliva virgen extra y un pequeño toque de vinagre de Módena. Aquí podéis ver una receta, gracias a Jugando a las cocinitas.


SANDWICH
Entendiendo en este caso, la utilización de pan de molde en sus múltiples variables, con pipas, semillas, frutos secos… y otros muchos de los que ahora es posible encontrar en el mercado.La variedad es infinita.

El uso de este tipo de pan nos va a dar la posibilidad de introducir muchos elementos frescos y verdes al conjunto. Después de tostar ligeramente el pan y untar quizá con algún tipo de queso fresco, colocar el lomo u sobre él toques de aguacate, olivas o canónigos, por ejemplo. Cualquier elemento que de frescor al conjunto seguro que será bienvenido.

Carpaccio de Lomo Curado y Sandwich con Canónigos

PIZZA

En este caso la imaginación no tiene límites. Preparando la masa de la pizza o comprándola ya hecha lo único imprescindible es el tomate frito de base y a partir de ahí añadir los ingredientes que considere oportunos. Un poco de queso, unos champiñones, jamón de york y unas lonchas de lomo. Ummmm… Delicioso.

QUICHÉ

La quiché es un plato francés muy útil para aprovechar pequeñas cantidades de productos que nos han quedado en el frigorífico. Sobre una masa hojaldrada añadir, por ejemplo una masa con huevos, nata, calabacines, un poco de queso y lonchas de lomo curado partidas en cuatro trozos, por ejemplo. Hornear y servir caliente. Lo bueno es que se puede conservar durante varios días en la nevera. Servirse un trozo, calentar al microondas y junto con una ensalada, comida resuelta. Aquí podéis ver una receta sencilla.

TORTILLA

Como acompañante a cualquier tortilla de verduras, por ejemplo. Bien de champiñones, calabacines o a una tortilla de patata campera que acepta casi casi cualquier ingrediente. Receta de tortilla de champiñones con lomo.

MARIDAJE

El lomo combina perfectamente con vinos tempranillos, sobre todo si son de crianza o con cuerpo. El Fino y la Manzanilla también son un buen acompañante del lomo porque equilibran el sabor y cortan la grasa limpiando el paladar entre bocado y bocado. Incluso un vino blanco con fuerza sería una buena opción de maridaje.

Se puede acompañar también con cervezas suaves para así contrarrestar la intensidad del sabor tan característico del lomo. Las cervezas negras de cierto amargor también son una buena opción.